El pasado 9 de junio, CICAT Lighting Cluster y EINA Centre Universitari de Disseny i Art de Barcelona celebraron una nueva sesión del ciclo Paisatges lumínics – tallers per la Capitalitat Mundial de l’Arquitectura, dedicada al papel de la luz en la intervención sobre espacios patrimoniales.
Bajo el título “Els Jordis de la Llum”, la jornada reunió a cinco profesionales vinculados al diseño de iluminación, la arquitectura, la industria y la tecnología: Jordi Ballesta, de Anoche; Jordi Esteve, de JE Product Officer; Jordi Rocasalbas, de LEDS C4; y Jordi Verdaguer, de JVV Grup, en una conversación moderada por Jordi Ortiz, de ACCIÓ. El encuentro propuso una reflexión sobre cómo la luz puede acompañar la transformación de espacios con valor histórico desde el respeto, la sensibilidad y la innovación.
La sesión permitió abordar uno de los grandes retos de la iluminación aplicada al patrimonio: intervenir en espacios con memoria sin renunciar a nuevas formas de uso, percepción y experiencia. A través de una conversación transversal, los participantes compartieron distintas miradas sobre cómo la luz puede ayudar a poner en valor la identidad arquitectónica de estos entornos, generar nuevas lecturas del espacio y conectar pasado, presente y futuro.
Durante el debate, se destacó la importancia de entender cada proyecto desde su contexto. Jordi Verdaguer, desde la mirada tecnológica, remarcó que antes de plantear cualquier solución es imprescindible comprender el espacio, sus restricciones y sus posibilidades. En su intervención, puso el foco en uno de los errores habituales en este tipo de proyectos: aplicar una tecnología estándar sin haber leído previamente el lugar. En este sentido, defendió que la tecnología debe estar siempre subordinada al concepto del proyecto.
Desde la mirada del producto, Jordi Esteve explicó la importancia de diseñar “de dentro hacia fuera”, partiendo de la función, la óptica, la disipación y la estructura para llegar a soluciones más precisas, integradas y adaptadas al entorno. Como sintetizó durante la conversación, “la forma sigue la función”, una idea especialmente relevante cuando se trabaja en espacios patrimoniales donde el impacto visual debe ser mínimo.
La conversación también permitió reflexionar sobre la llamada invisibilidad tecnológica. Jordi Ballesta apuntó que la invisibilidad no siempre debe ser el objetivo, ya que algunos elementos visibles pueden formar parte del propio concepto del proyecto. Desde su visión como lighting designer, la luz actúa como un “poema”: dirige la mirada, acompaña la experiencia y ayuda a construir el relato del espacio.
Por su parte, Jordi Rocasalbas puso el acento en la complejidad técnica que supone intervenir en patrimonio. Señaló que cada proyecto requiere soluciones específicas, especialmente cuando existen limitaciones estructurales, restricciones de instalación o la imposibilidad de fijar elementos en determinados puntos. En este contexto, destacó que muchos proyectos patrimoniales no son rentables de forma inmediata, pero funcionan como laboratorios de innovación, generando conocimiento y tecnología que después puede escalarse a otros ámbitos.
Más allá de su dimensión técnica, la jornada reivindicó la capacidad transformadora de la luz. Jordi Ballesta recordó que la luz, precisamente por ser inherente a la vida, a menudo no se valora suficientemente, pero que de noche revela todo su potencial: el espacio se convierte en un “papel en blanco” capaz de activar nuevas percepciones. Jordi Rocasalbas añadió que la luz debe entenderse desde tres dimensiones complementarias: funcional, emocional y biológica, vinculada también al bienestar de las personas.
La sesión puso en valor la importancia de integrar a toda la cadena de valor del sector: diseñadores, arquitectos, fabricantes, ingenierías, industria, centros de conocimiento y profesionales vinculados a la experiencia espacial, la salud y el bienestar. Para CICAT, esta conexión entre perfiles es clave para seguir impulsando la competitividad del sector y promover una cultura de la luz más sólida, transversal e innovadora.
En este contexto, la jornada también sirvió para introducir el lanzamiento del Programa de Estudios Avanzados en Diseño de Iluminación: Producto y Espacio de EINA, una formación especializada que nace de la colaboración con CICAT Lighting Cluster. El programa tiene como objetivo formar a profesionales capaces de dominar la luz como herramienta de diseño, combinando tecnología, sostenibilidad y estética, e integrando la experiencia del tejido empresarial y las tendencias profesionales actuales para ofrecer una formación práctica, innovadora y orientada al mercado laboral.
Con esta jornada, CICAT refuerza su compromiso con la promoción de una nueva cultura de la luz, basada en la colaboración entre los diferentes agentes del ecosistema, la transferencia de conocimiento y la conexión entre formación, industria y práctica profesional. A través del ciclo Paisatges lumínics, seguimos generando espacios de encuentro que contribuyen a posicionar la luz como una herramienta estratégica para transformar los entornos construidos de forma sensible, sostenible e innovadora.